Palabras de la Madre al encuentro de la Consulta Mundial de la Confederación Exalumnas/os de las FMA - Roma, 3 junio de 2006
Querida Carolina, Presidente de la Confederación mundial Exalumnas/os de las FMA y queridos miembros del Consejo confederal aquí presentes, estoy encantada de encontraros hoy, junto a Sor María de los Ángeles, Consejera para la Familia Salesiana, y a Sor Maritza, Delegada del instituto FMA, en la sede de vuestra Asociación en ocasión de la segunda convocación de la Consulta Confederal, en cumplimiento del art. 11 de vuestro Estatuto.
Nuestro saludo y recuerdo también van a los miembros del Consejo confederal físicamente ausentes, pero que nos acompañan con la oración y el cariño.
Todos tenemos presente la finalidad de este encuentro de la Consulta, expresado en el art. 11.4 del Estatuto y el orden del día que nos envió la Presidente, Carolina, en fecha 20 de mayo de 2006.
Quiero compartir con vosotras/os, al inicio de nuestro encuentro, el estupor y la alegría que he experimentado al comprobar el camino hecho por la Asociación a partir de la primera Consulta, realizada el 4 de diciembre de 2004 en nuestra casa general.
En aquella ocasión compartí con vosotros algunas reflexiones sobre la colaboración entre religiosos y seglares que emergía del ahora reciente Congreso sobre la vida Consagrada y os entregué como regalo simbólico el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, texto del cual podemos siempre sacar juntos principios de reflexión, criterios de juicio, normas de acción para promover un humanismo integral y solidario.
Fue una simbólica entrega, una invitación a profundizar la visión antropológica cristiana que funda nuestro empeño eclesial y social de formar, sobre las huellas de don Bosco y de María Dominga Mazzarello, buenos cristianos y honestos ciudadanos en esta era de la globalización.
Hoy, en vísperas de la Fiesta de Pentecostés, nos encontramos para esta segunda cita de la Consulta con una agenda de trabajo que da testimonio del camino hecho en la dirección entonces pronosticada. Los nuevos pasos de la asociación que trataremos hoy, son motivo de agradecimiento a Dios y a vosotras/os por la confianza y el ánimo que ponéis en la animación de las Federaciones, promoviendo la presencia de mujeres y hombres comprometidos en ser testigos de estilos de vida alternativos al sistema imperante, comprometidos en ser manantiales de esperanza cristiana y de alegría salesiana.
También hoy queremos, como FMA, compartir con vosotros, representantes de las exalumnas y exalumnos del mundo, un regalo simbólico. Os lo entregamos con el convencimiento de que dará frutos copiosos. Os ofrecemos una copia de las Líneas Orientativas para la Misión Educativa de las FMA, con el subtítulo “Para que tengan vida y vida en abundancia”.
Recuerdo la profunda emoción que probé en el primero encuentro de la Consulta cuando vuestra Presidente, en nombre de todos declaró que la asociación de Exalumnas/os quiere ser la rama seglar de las FMA, comprometida en compartir con nosotras la espiritualidad salesiana mornesina y la misión educativa.
De hecho hemos pensado a menudo en vosotros durante la elaboración de los contenidos y durante la redacción de estas líneas orientativas.
Sor María de los Ángeles ha hecho recientemente un estudio sobre la relación FMA - seglares en este documento. Lo ha presentado en el encuentro con las delegadas FMA de las Asociaciones Exalumnas/os y Cooperadores que se ha tenido en Fátima; podeis confrontarlo y pienso que pueda ser útil socializarlo para continuar con decidida convicción por este camino emprendido de crecimiento en la autonomía de las correspondientes vocaciones - laical y religiosa - en orden a una fecunda comunión en la misión de evangelizar educando y colaborar al advenimiento de una cultura de la vida, de la solidaridad, de la paz.
Sé que también vosotros, miembros del consejo confederal, habéis ofrecido vuestro aporte durante la elaboración de estas Líneas Orientativas de la Misión Educativa de las FMA. ¡Os lo agradezco! Vuestra presencia es particularmente evidente en el capítulo III que trata de la comunidad educativa.
En el n. 76 de este capítulo se habla explícitamente de las exalumnas y exalumnos, quienes "como miembros de una asociación laical unida de modo especial al instituto, participan en la misión educativa de las FMA."
En el texto ha sido citado expresamente vuestro Estatuto reconociendo que "la asociación de Exalumnas/os representa un auténtico lugar de humanización y atención al carácter sagrado e inviolable de toda vida humana. Ella se compromete, al lado de las FMA, en la promoción y la educación, sobre todo de la mujer, la defensa de la familia, de los derechos humanos y de la paz; se coloca frente a la realidad sociocultural como un movimiento de opinión; valoriza los procesos de la comunicación social; cultiva y favorece el diálogo intercultural e interreligioso".
El instituto FMA está realizando durante este año la evaluación de su propio camino post-capitular.
Os sentimos muy cerca, junto a nosotras, comprometidas en una búsqueda que a veces resulta difícil y no libre de incertidumbres, pero que está impregnada de fe y de esperanza.
Es el camino del discernimiento que se arraiga en la fe y activa en nosotros una especial atención al Espíritu Santo presente en la historia; es un camino que se nutre de un amor capaz de realizar una lectura creyente de la realidad y que se expresa en el entusiasmo de la esperanza porque el Resucitado vive entre nosotros y sigue siendo el corazón del mundo.
Durante la fiesta de la Gratitud, celebrada durante el pasado mes de Abril en Turín, estuvisteis presentes en la persona de vuestra Presidente y de muchas Exalumnas/os: ha sido un momento significativo en que hemos experimentado la vitalidad del carisma educativo salesiano y las expectativas que tanto la sociedad civil como la Iglesia nutren sobre nuestro carisma, para que ese don recibido sea manifestado con la coherencia de la vida y la creatividad de don Bosco y de Madre Mazzarello.
El logo usado durante esta fiesta evocaba un texto de la encíclica Deus caritas est de Benedicto XVI que deseo recordar aquí: "El programa del cristiano…es ‘un corazón que ve’. Este corazón ve dónde se necesita amor y actúa en consecuencia" (n. 31b). Ayudémonos a mirar la realidad en que vivimos con los ojos de Maria Dominga Mazzarello y a arriesgar nuevos caminos.
Concluyo recordando que nos preparamos a celebrar el centenario de la Asociación. Lo inauguraremos en la fecha significativa del 8 de marzo de 2008.
Quiero regalaros algunos testimonios proféticos que se remontan a años lejanos.
Madre Eulalia Bosco, en 1934, en ocasión de la apertura de la unión de exalumnas de la Casa M. Mazzarello de Turín afirmó: "Llegará un tiempo en el que nuestras queridas exalumnas serán las Hijas de María Auxiliadora operantes en el mundo, porque llamadas a ser directamente corresponsables de nuestras obras". (Testimonio de Teresa Pan viuda Piccinini, fallecida en el 2004 a la edad de 96 años).
Y Madre Nilde Maule, hace 40 años, en agosto de 1966, durante el Congreso Mundial de Dirigentes de Exalumnas, en Turín dijo: "Las exalumnas son para nosotras FMA una preciosa herencia que hay que saber custodiar. Ellas son el fruto de nuestra obra educativa. Mucho hemos recibido de ellass en todos los campos y mucho más aún recibiremos, a través de una colaboración factiva y concreta".
(mientras hace entrega de un afiche de Madre Mazzarello y un cuadro a cada uno de los presentes)
Siento que hoy María D. Mazzarello, en el 125° aniversario de su nacimiento a la vida plena en Dios, nos repite, presentándose circundada por niñas, jóvenes y mujeres de todas las partes del mundo: "Vamos adelante con corazón grande y generoso" (L. 47, 12).
Con Maria, nuestra Madre y Educadora, tenemos un gran futuro. Ayudémonos a creer y a caminar con confianza y ánimo.
Sr. Antonia Colombo
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